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jueves, 30 de diciembre de 2010

EL GORDO DE NAVIDAD

Parece mentira que en una época como la Navidad, cuando se supone que tenemos que ser todos buenos y felices, empiece con algo que despierta nuestros más bajos instintos: la lotería.
Todos compran lotería. Y, ¿por qué la compran?, ¿por ilusión?. No, por ilusión se compra un decimito. Los demás se compran por envidia. Por que no soportarían que les tocasen a los de su barrio y a ellos no.
Yo cuando compré el primero me dije: "Mira, a ver si salimos de pobres, si me toca lo repartiré con la familia, le daré un millón a mi hermana, le compraré el coche a mi cuñado, a Mari un reloj de oro, y a mi suegra unos guantes de boxeo que le han hecho ilusión toda la vida".
Pero un día llegas al bar de debajo de tu casa y el camarero te dice:
-Tengo lotería, te lo digo porque todo el mundo ha comprado, tu verás lo que haces ¿eh?
Oye, que el tío te amenaza: y tú que no pensabas comprar, de pronto te imaginas el día de lotería con el bar lleno de gente brindando:
- A mí me ha tocado diez.
- A mí treinta.
Y que alguien te señala y dice:
- Mira, a ese le ofrecieron y no compró.
Eso te marcará para toda la vida. Ya pueden pasar años, que tú serás siempre "el pringao que no compró". Y hasta te imaginas a tu mujer echándote la bronca:
- ¡Desde luego, con la cantidad de horas que echas en el bar y no comprar! Qué inútil que has sido toda tu vida.
Y claro, dices al camarero:
- Dame cuatro.
A partir de ese momento la envidia te hace coger toda la lotería que te ofrecen: la de la panadería, la de la oficina, la del hogar del pensionista... Y ahí no acaba la cosa: pierdes los escrúpulos y hasta tus principios. Si te ofrecen lotería del PP, tú, que siempre has sido de izquierdas, la compras. Y ahí tienes dos boletos con la gaviota en tu cartera, al lado del carnet de CC.OO. Y como toque, serías capaz de cantar la musiquilla:
"Tatán...tatán...tataratatán...".
Estás tan obsesionado con que te toque, que incluso crees en cosas de las que normalmente te ríes. Sale Aramis Fuster por la tele diciendo:
- Este año el gordo acabará en nueve, o en ocho, y hacedme el favor de ser muy felices...
Y compras uno. Luego sale otro vidente:
- Mi tarot te ayuda, El Gordo va a acabar en seis.
Llama mi cuñada y dice que ha soñado que ha acabado en cinco. ¡Cago en diez! Y luego llama tu suegra:
- ¿Habéis comprado un número donde las inundaciones del año pasado?
Y empiezas a mirar dónde fue la inundación más grave, que desde luego hace falta ser degenerado para ir a comprar donde hubo una desgracia:
- ¿Y dice usted que el agua sólo les llegó al tejado? ¿Y que no hubo muertos? ¡Bah! Eso no es una inundación ni es nada...
Y luego, si la lotería es de otra ciudad nos parece que tiene mucho más valor. El que tiene te la ofrece como si fuera hachís:
- Tengo lotería de Ponferrada.
- ¿De Ponferrada? ¡No me digas! Pásame dos.
- Te paso uno por ser tú, pero no se lo digas a Rebolledo.
Eres tan canalla que piensas: "Como toque en Ponferrada, se va a enterar Rebolledo".
La cuestión es que aparecen tus peores instintos: "A mi hermana no tengo por qué darle nada. Y bien pensado, si mi cuñado quiere comprarse un coche, que ahorre...Y mi suegra, con unos guantes de cocina va que se mata".
Por fin llega el día del sorteo y por supuesto no te toca. Y encima tienes que aguantar la imágenes de la tele, que a los diez minutos te sacan a unos tíos en la puerta de un bar cogiéndose del cuello y saltando: "¡Oeee! ¡Oeee! ¡Oeeeee!¡Oeeeee!" De repente te fijas:
"¡Coño, si es Rebolledo! Ha tocado en su barrio y el tío no me ofreció. ¿Será desgraciado? Hace falta ser mala persona".
Pero lo que ya no puedo soportar es cuando sacan a uno que le han tocado cincuenta millones, que está como si nada:
- ¿Y usted qué va a hacer con el dinero?
- Yo nada, tapar agujeros...

¡Tapar agujeros! ¿Pero qué agujeros tendrá ese tío? Apagas la tele y te bajas al bar y nada más entrar te sueltan:
- No nos ha tocado nada, pero lo importante es que haya salud.
¡Faltaría más! Que encima de que no me toca la lotería me atropelle un camión o algo.
En fin, que más que desear que nos toque la lotería, lo que hay que desear es que no le toque a nadie cercano.

domingo, 5 de diciembre de 2010

ELLA TE QUIERE COMO AMIGO

Hasta ahora pensaba que la peor frase que te puede decir una tía es: "Tenemos que hablar...". Pero no, la peor frase que te pueden decir es: "Yo también te quiero... pero solo como amigo".
Eso significa que para ella tú eres el mas simpático del mundo, el que mejor la escucha, el más enrollado... pero que no va a salir contigo en la vida. Va a salir con un impresentable que sólo quiere acostarse
con ella. Eso sí, cuando el otro le haga una putada, te llamará a ti para pedirte consejo. Es como si vas a buscar trabajo y te dicen: "Señor González, es usted la persona idónea para el puesto, el que mejor curricúlum tiene, el más preparado... pero no le vamos a contratar. Vamos a coger a un incompetente. Eso sí, cuando la cague, ¿le podríamos llamar a usted para que nos saque del lío?"
Me pregunto qué he hecho mal. Hemos ido al cine, nos hemos reído, hemos pasado horas tomando café... ¿A partir de qué café nos hicimos amigos? ¿Del quinto? ¿Del sexto? Joder, eso se avisa. ¡uno menos, y ahora me estaría acostando con ella!
Para ellas un amigo se rige por las mismas normas que un Tampax: puedes ir a la piscina con él, montar a caballo, bailar... Lo único que no puedes hacer con él es tener relaciones sexuales.
Es que si lo piensas... Si para una tía considerarte "su amigo" consiste en arruinar tu vida sexual, ¿qué hará con sus enemigos? A mi me parece muy bien que seamos amigos, lo que no entiendo es por qué no podemos "follar como amigos".
Ccreo que la amistad entre hombre y mujeres no existe, porque si existiera, se sabría. Lo que ocurre es que cuando ella te dice que te quiere sólo como amigo, para ella significa eso y punto. Pero para ti no. Para ti significa que si una noche estáis en la playa, ella se emborracha, hay luna llena, se han alineado los planetas y un meteorito amenaza la vida en la Tierra... ¡A lo mejor consigues enrollarte con ella!
Por eso tragas, porque nunca pierdes la esperanza. ¿Qué se lía con Óscar? Pues ya romperá. Cuando lo hace, tú atacas con la técnica de "consolador": "No llores, el Óscar ese es un chulo. Tú te mereces
algo mejor, un tío que te comprenda, un tío que sepa estar ahí cuando lo necesitas... De estatura media, pelo moreno, que no sea muy guapo, que se llame Enrique... como yo, se me ocurre, así a botepronto". Pero no cuela. Al menos, siendo amigo puedes meter cizaña para eliminar competencia. Es la técnica del "gusano miserable". Cuando ella te dice:
- Ay, que majo es Paco, ¿verdad?
- ¿Paco? Es muy majo, sí... un poco bizco.
- No es bizco, lo que pasa es que tiene una mirada muy tierna.
- Sí, en eso tienes razón, me fijé el otro día, cuando miraba a Marta.
- No la miraba a ella, me miraba a mí.
- ¿Ves como es bizco?
El colmo es que las tías consideran que tienen una relación "superespecial" con un tío cuando pueden dormir con él en la misma cama y que no pase nada. Pero bueno, ¿lo "superespecial" no sería que sí pasara algo?
Un día después de una fiesta, te quedas ayudándola a recoger, como haces siempre, y cuando acabáis, ella dice:
- Uy, es muy tarde, ¿por qué no te quedas a dormir?
- ¿Y donde duermo?
- Pues en mi cama.
A ti te tiemblan las piernas: "¡Ésta es mi noche, se han alineado los planetas!" Miras al cielo buscando el meteorito pero al rato te das cuenta de que no son precisamente los planetas los que se han alineado. Ella, como sois amigos, con toda la confianza, se queda en camiseta y bragas, y tú, visto lo visto piensas: "Me voy a tener que quedar en calzoncillos... con la alineación de planetas que llevo encima". Así es que te metes en la cama de un brinco y doblas las rodillas para disimular. Ella se mete, te pega el culo y te dice: "Hasta mañana". ¡Y se duerme! "Pero bueno, ¿cómo se ha podido dormir tan pronto? ¿Pero esta tía no reza ni nada?".
¡Estas acostado con la tía que te gusta! Al principio no te atreves a moverte, para no tocar nada. Sabes que si en ese momento hicieran un concurso, nadie podría ganarte: eres el tío mas caliente del Mundo. ¡Y que larga se te hace la noche! Te vienen a la cabeza un montón de preguntas: "¿Tocar una teta con el hombro será de mal amigo? ¿Y si es la teta la que me toca a mí?". Pero después de muchas horas ya solo te haces una pregunta: "¿Seré realmente gilipollas?".
No puedes creer que estéis en la misma cama y no vaya a pasar nada. Confías en que en cualquier momento se dé la vuelta y te diga: "Venga tonto, que ya has sufrido bastante, ¡hazme tuya!". Pero
no. A las tías nunca les parece que hayas sufrido bastante. Y mira que sufres... Porque tienes toda la sangre del cuerpo acumulada en el mismo sitio. Se han dado casos de hombres que han llegado a reventar.
Pero ahí no termina tu humillación. A las siete de la mañana suena el timbre de la puerta:
- ¡Ay, es Óscar!
- ¿Óscar? ¿Pero no le habías dejado?
- Ya te contaré, que ahora tengo prisa. Se me olvidó decirte que iba a traer su perro, porque como nos vamos a Vaqueira, yo le dije que el perro mejor que contigo no iba a estar con nadie. Tienes mala cara, ¿has dormido bien?
Y ahí te quedas con el perro, que ése sí que es el mejor amigo del hombre.

por Pablo Motos (con arreglos míos)