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miércoles, 13 de abril de 2011

RAZONES PARA NO CREER - EL VOTO ÚTIL

Soy un claro detractor del bipartidismo y creo que evitarlo es la única opción clara para el avance, para que la libertad sea verdadera y para que en algún momento la democracia se pueda considerar como tal.
El problema está en cómo hacer aparecer a un tercer o a un cuarto partido fuerte si todo ésto esta organizado por los dos gordos. Ellos son felices tanto gobernando como no haciéndolo, criticándose entre ellos y haciendo el paripé, a los pies de los magnates del dinero, los grandes empresarios y banqueros. Lo que realmente les molestaría es tener a otros ajenos metiendo bulla, hablando por el pueblo actualmente callado y promoviendo el cambio y el fin de la corrupción y la basura política desde dentro.
La prensa hace el gran trabajo de campo. Los terceros partidos no existen para ella, claro queda que PP o PSOE tendrán que ganar. Todos los periódicos y televisiones tienen un favorito entre esos dos, y en sus noticias y debates sólo está el darle bola a alguno de ellos, aún a sabiendas de que están hablando del mismo, de que no hay verdadera diferencia entre ambos, salvo esos pequeños detalles, los que nos llegan a nosotros para conseguir separarnos entre "conservadores" y "progresistas": aborto, relación con la Iglesia, homosexualidad y otros tantos. Unos se llevan a los de derechas "de siempre" y otros a los de izquierdas conformistas (un 80% de la población, por lo menos). Eso es lo que nos llega, pero el problema que hunde al país, los temas económicos, etc. esos los tratan igual, es indiferente el partido. Pero esos detalles de los que hablo nos valen para que el pueblo se divida y elija entre una de esas dos opciones (con las excepciones de ciertas comunidades autónomas) y todos nos sintamos en el uso de nuestra plena libertad. De lo que no nos damos cuenta es de que votamos a esos detalles que salen en los medios y no tenemos en cuenta nuestras ideas. El invento más estúpido de esta democracia es el voto útil. Es la una limitación que aceptamos como positiva para la sociedad, hacemos lo que nos piden que hagamos, y además con una sonrisa, porque es el voto útil, porque hemos renunciado a tener ideas por el "bien" del país.
Y ahora necesitamos un cambio. Años de gobierno del PSOE lo han demostrado. La gente sabe que el PP no va a cambiar esto con su gestión, que va a ser similar a la de los que salen, pero nadie consigue hacernos ver que tiene que haber otra opción, la del cambio de verdad, la del paso hacia la toma de decisiones. Somos un país pasivo aunque quejica. Solo queremos cambiar el color de las cortinas mientras el salón está cayéndose a pedazos. Ya nos cansaremos del nuevo color, pero siempre podemos volver al que teníamos. Nadie quiere cambiar los muebles, supondría demasiado trabajo (ese que no tenemos y pedimos).
Las opciones son las huelgas y manifestaciones y pasar de ellos, no votarles. Pero mi opinión es que deberían ir juntas. No debemos protestar contra un gobierno para poner al mismo con otro nombre.
Mi voto es al no les votes: piensa, mide tus ideas y decide conforme a ellas; pero vamos a olvidar ya el voto útil.

domingo, 10 de abril de 2011

DE PERIODISTAS Y PÚBLICO

Ha ce unos días estuve en una conferencia impartida por el reportero de guerra (profesión que ya casi no existe por no ser rentable) David Beriain y me dio mucho que pensar. Ya no solo por el tema de la guerra y esas anécdotas, experiencias vitales que contaba visiblemente emocionado al recordarlas. Lo que más curioso me resultó fue su forma de hablar sobre el periodismo y los medios en este país, con un mensaje claro: No estamos informados, y además no nos importa lo más mínimo.
Nos vale con oír: "Hoy en Libia, Gadafi ha matado a 3", para pensar en lo malo que es Gadafi y en lo mal que está el mundo y tener nuestra reflexión solidaria diaria y sentirnos mejor. Pero nadie está interesado en ver un reportaje de, por ejemplo, 15 minutos en el que se vea esa guerra desde dentro, nos cuenten las posturas de ambos lados, y en el que nos enteremos de la realidad del lugar, que no solo es un número de muertos diarios (normalmente adulterado), algo a lo que estamos acostumbrados recientemente con lugares como Irak o Afganistan.
En esa conferencia, proyectaron un muy buen documental de 2009 que Beriain y otro periodista habían hecho para el programa de Cuatro "REC: Reporteros Cuatro". En él, entrevistaba a talibanes y se adentraba entre ellos, hablaba con soldados españoles y americanos, o con la policía afgana y mostraba una realidad que diverge absolutamente de la que veíamos en los medios. Contó tristemente que el día del estreno no tuvieron mala audiencia, pero coincidió con el primer Sálvame en el que aparecía Belén Esteban y ese programa fue visto por lo menos por un millón más de personas que el suyo. Eso hace ver un futuro negro para el buen periodismo y un camino inevitable hacia el aislamiento de la realidad. Nos vamos a creer lo que llegue a nuestros oídos, pero lo que llega es impreciso y alejado de lo que hay (Beriain contaba el ejemplo de Japón, ya que venía de haber estado allí y de dónde ha llegado un alarmismo nuclear que no era tanto como parecía), y pocos, muy pocos, trabajan en que lo que hay llegue, por una razón, los medios no van a invertir nada en lo que "no interesa al público". Si lo que interesa es Belén Esteban, vamos a darles 12 horas de ella y entrará la pasta, que es el verdadero objetivo. ¿Quién en su sano juicio va a poner su dinero en algo que no da beneficios solo para culturizar o al menos mostrar a la gente que existe un mundo al otro lado que necesita de un movimiento real en éste? Es más, ¿no habrá más gente interesada en que nada se sepa que en lo contrario? La ignorancia de la masa es la base del poder, si no saben no se quejan, o al menos será sencillo repeler sus ataques.
Y el problema está en que esta carga es difícil o imposible de soltar. Nada puede hacer pensar que en algún momento se cambie y empiece a interesar el periodismo, que la gente ambicione conocer, contrastar. Y lo que es peor, menos futuros periodistas quieren llegar a ser de esos que son a los que yo llamo periodistas de verdad. Y no es culpa suya, ven claro que el presente no puede ser ese: deporte y corazón son las mejores opciones, exigen menos conocimiento general y tienen más vacantes en este país. Beriain comparaba la cobertura de, por ejemplo, guerras, de los medios españoles con la de medios americanos, franceses, o ingleses. Decía que el medio español que más gente tenía en Libia, llevaba a 6 personas, mientras que la BBC, por ejemplo, tenía un equipo de casi 100 repartidos entre rebeldes, pro-gadafi, tropas de la OTAN y todas las ciudades. Y esa es la forma de que una noticia llegue lo menos adulterada posible. Mientras, los medios españoles recogen un poco de cada lado, y desde la capital informan del número de muertos, etc. Eso es lo que llega, y no pedimos más. ¿Para qué?

sábado, 4 de diciembre de 2010

¿Y SI LA GENTE SE TIRA A UN PUENTE...?

Esa frase de madre, cuando un hijo excusa algo que ha hecho mal amparándose en que a los demás les ha pasado igual me sirve para soltar mi opinión, más o menos interesante o influyente, pero mía.
Siempre se hace lo que dice la mayoría, es lo más democrático, pero...¿es lo correcto? La democracia no es perfecta y a veces la mayoría puede estar en un error, pero es imposible que la voz de lo acertado se pueda levantar sobre las unidas voces de la mayoría. El progreso viene de cuando se escucha a las minorías (también hay excepciones, la minoría obviamente no tiene siempre la razón): los avances científicos, las revoluciones progresistas... ¿Por qué es tan difícil que se les escuche? ¿Por qué el "vulgo" no acepta abrirse a otras opciones, a otras ofertas, sencillamente porque no hay un grupo mayoritario que les diga que eso es bueno, que hay que aprender de todo? Hasta que la minoría no se convierte en mayoría no es útil, ahí está el problema. Este es un mundo de mayorías y es difícil que la mayoría esté de acuerdo en cambiar las cosas, en ir a mejor, mientras estén bien como están.
Acompaño con un interesante extracto del libro "El viaje íntimo de la locura" de Roberto Iniesta.

" [...]Como en la cafetería tienen la televisión encendida, se entretiene con las noticias y oyendo las correspondientes opiniones de los clientes, ora de la guerra, ora del fútbol. Hay un grupo que está discutiendo en voz alta; uno de ellos opina que no es justo, dos dicen que no lo ven ni mal ni bien y tres -que parecen del mismo equipo- afirman que es justo y que siempre debería ser así. Don Severino ha perdido el hilo, no sabe si hablan de la guerra o del fútbol. Al final prevalece la voz de la mayoría. O las voces, porque apoyados unos en otros, y viendo que hay quien les da la razón, se sienten más seguros de su opinión y hablan más alto. Don Severino, harto de tratar de adivinar si hablan de la Convención de Ginebra o del fuera de juego, ha cogido un periódico y se ha puesto a leer un artículo que le ha llamado la atención por su curioso título:


¿Por qué ha de tener razón la mayoría?
Sólo una minoría está capacitada para hacer descubrimientos científicos. Sólo una pequeña parte de la gente sabe de leyes. Sólo un porcentaje mínimo es capaz de inventar. Genios, en la historia, ha habido muy pocos, y casi siempre han revolucionado la materia sobre la que estudiaran a base de llevar la contraria a la gran mayoría. Los grandes descubrimientos científicos, por ejemplo, hasta que han sido reconocidos, han contado en general con la desaprobación de toda la comunidad científica; éstos que se supone que saben de qué hablan. ¿Qué habría pasado si, cuando Einstein formuló la Teoría de la Relatividad, se hubiera expuesto a referéndum? ¿Por qué, entonces, se exponen a referéndum cuestiones tan importantes como elegir a los dirigentes de una nación? ¿Por qué no encontrar una forma de encontrar a los mejores, a los más honrados, a los más inteligentes, a los más justos y, en general, a los más capacitados para desempeñar tareas tan trascendentales? ¿Por qué dejar esa relevante decisión en manos de la mayoría de la gente, de la masa, la cual ya sabemos que cuanto más ignorante, más fácilmente es?
Tres países democráticos le han declarado la guerra a un país pobre. La mayoría ha decidido matar hombres, mujeres y niños; esa mayoría ignorante y egoísta que desconoce el Derecho Romano y la Teoría de la Relatividad; esa misma mayoría que hace muchos años creía que la Tierra era plana; esa mayoría con un cielo a medida, construido especialmente para ellos, y un infierno para sus enemigos y para los que piensan de diferente modo.


Don Severino, una vez leído el artículo, está considerando que cualquiera que fuera el tema de discusión del grupo de clientes, quizá tuviera razón el que decía que no era justo. "