martes, 19 de octubre de 2010

TOP 20: DISCOS CLAVE EN INGLÉS

  1.  The Beatles - Abbey Road (1969)
  2.  The Killers - Sam's Town (2006)
  3.  Dire Straits - Brothers in Arms (1985)
  4.  Nirvana - Nevermind (1991)
  5.  Bob Dylan - Highway 61 Revisited (1965)
  6.  Kings of Leon - Only by the Night (2008)
  7.  The Rolling Stones - Aftermath (1966)
  8.  Michael Jackson - Bad (1987)
  9.  Franz Ferdinand - Franz Ferdinand (2004)
  10.  Queen - Jazz (1978)
  11.  Guns'N'Roses - Appetite for Destruction (1987)
  12.  Bob Marley and The Wailers - Legend (1984)
  13.  The Fratellis - Costello Music (2006)
  14.  Bruce Springsteen - Born in the U.S.A (1984)
  15.  The Police - Outlandos d'Amour (1978)
  16.  The Strokes - Is This It (2001)
  17.  Red Hot Chili Peppers - Californication (1999)
  18.  Dispatch - Bang Bang (1998)
  19.  Pearl Jam - Ten (1992)
  20.  Ramones - Ramones (1976)

lunes, 18 de octubre de 2010

TOP 20: DISCOS CLAVE EN ESPAÑOL

  1. Extremoduro - Deltoya (1992)
  2. Carlos Chaouen - Tótem (2005)
  3. Marea - Besos de Perro (2002)
  4. Platero y Tú - Muy deficiente (1992)
  5. Quique González - Personal (1998)
  6. Albertucho - Palabras del Capitán Cobarde (2010)
  7. Fito y Fitipaldis - Lo más lejos a tu lado (2003)
  8. Poncho K - Cantes Valientes (2007)
  9. Sínkope - Humo de contrabando (2004)
  10. Antonio Vega - Básico (En directo) (2003)
  11. Enrique Urquijo y los Problemas - Desde que no nos vemos (2005)
  12. Extrechinato y Tú - Poesía Básica (2001)
  13. Celtas Cortos - Cuéntame un cuento (1991)
  14. Los Suaves - ¿Hay alguien ahí? (En directo) (1995)
  15. Forraje - Estoy que Muerdo (2003)
  16. Vetusta Morla - Un día en el mundo (2008)
  17. Joan Manuel Serrat - En Tránsito (1981)
  18. Joaquín Sabina - Yo, mí, me, contigo (1996)
  19. Mägo de Oz - Gaia (2003)
  20. Barricada - No hay tregua (1986)

domingo, 17 de octubre de 2010

Entrada y con-sumisión.

Un viernes más me dispuse a salir a la noche madrileña. Conocía el final: una discoteca abarrotada llena de clones que bailan de memoria la misma música noche sí noche también, media hora para acercarse a una barra y beber una copa algo más insulsa de lo normal. ¿Por qué lo sigo haciendo entonces? Porque es la única forma conocida de que un grupo de amigos se ponga de acuerdo. No puedes llevarles a locales en los que la música no es conocida, quieren su dosis de "Waka-waka" y "reggaeton" de profundas letras e instrumentistas virtuosos que me hace sentirme más tonto cada semana y autoconvencerme de que la música está haciendo el mismo trabajo del que día a día se encarga la televisión o las revistas. No consigo entender por qué se valora y se conoce más al tipo que hace esas canciones de tan poco valor musical que al que se curra sus letras e instrumentos buscando calar en la gente (aunque no sé si casi prefiero que no se valoren).
Yo acabo disfrutando muchas de esas noches, por supuesto. Al fin y al cabo salgo con mi gente, que es con quien quiero estar y con eso me vale, pero hay veces que pienso que estamos malgastando noches y dinero en hacer siempre lo mismo, sin probar cosas nuevas, ambientes distintos o sencillamente sin poder conocer gente más que la típica chavala a la que quieres beneficiarte, sin ningún interés en sus gustos y aficiones (confieso que yo no hago eso en las discotecas sencillamente por timidez y a veces por pereza). Y como nosotros decenas de miles de jóvenes que nos dejamos llevar por el gusto general y acabamos viendo en esa noche la salvación para la semana, como algo especial, único, pero que en realidad se repite cada 7 días (o cada 5 para algunos).
Nos tragamos lo que sea: el pegajoso suelo, la mala música, el dudoso alcohol, el "broncas" de turno, el que va de "fucker", la guarrilla y la "calientapollas" de siempre.
Me empieza a cansar y ya casi es parte de la monotonía de la semana, como un día más de trabajo. Aunque al final llega el viernes y hay que salir ¿no?

viernes, 15 de octubre de 2010

Sé violento, que tienes excusa.

Hechos desagradables se repiten todos los fines de semana en cada campo de fútbol, en todos. Cada ciudad y afición tiene un grupo de gente de la que avergonzarse (aunque a veces, por desgracia, no lo hagan), los ultras. Personajes, borregos y burros que, da igual de la pierna que cojeen, ya sea la izquierda o la derecha, han encontrado en el fútbol un paraíso en el que pueden expresar sus "ideas" sin que nadie les tosa, son demasiados.
Bandas de violentos, dudo que aficionados al deporte, ya que representan todo lo contrario a lo que en mi opinión ha de significar el deporte colectivo en este tiempo, un nexo entre personas, una forma de sentirte unido a los demás, de olvidar problemas de la vida cotidiana viendo a tus ídolos jugar, también con rivalidad (yo soy el primero que me meto con mis rivales, pero siempre de forma deportiva), algo necesario por supuesto.
Pero esta gente (apelativo que no merecen) decide olvidarse de sus tristes vidas cotidianas (no dudo de que tienen que ser pésimas) con violencia, racismo, discriminación y destrozos. Sin pudor, se consideran la voz de la afición, los reyes del estadio y pocos, o nadie, discute eso. Cantan todo el tiempo, a veces inofensivos cánticos de "rebuscadas" letras y otras veces himnos de ideología fascista o nazi, racistas o insultos a deportistas o árbitros. Cuando todo acaba y ven que su poder esta a punto de desvanecerse hasta 7 o 15 días después, deciden que la afición rival (que también ha llevado a sus "mejores" efectivos) no puede irse de allí de rositas: y empiezan las peleas, que se desplazan al exterior y acaban con destrozos en los aledaños del estadio. Así acaba un domingo normal.
Y nosotros, aficionados de a pie, que discutimos sobre quien es mejor y respetamos al rival, dentro de los límites del civismo, tenemos que soportarles, tenemos que defender que la afición de nuestro equipo no es violenta que son unos pocos que no nos representan para nada, pero son los que hacen ruido, y es difícil que nos crean. Los líderes de esas bandas tienen el beneplácito de muchos clubes (negocios cercanos o cosas un poco más sucias) y hasta se reúnen con los futbolistas, reciben regalos y son aceptados como una peña más, algo que es inaceptable cuando no son más que delincuentes de rancias ideas (muchos simplemente violentos que se apoyan en esas ideas para tener un grupo en el que sentirse protegido) y como tal debían de ser tratados, expulsados de los estadios y diluidos como banda. Quizá algunos estadios quedarían un poco más callados, a mí, sinceramente, me parece que se ganaría mucho más. El deporte se limpiaría un poco de basura y situaciones como la de Italia, la más reciente, no se repetirían. Colaboración policía-clubs es lo primero.
Esas manchas en el fútbol cada vez son más grandes y no conocemos cual puede ser desenlace, espero que nunca se conozca.

jueves, 14 de octubre de 2010

FESTIVAL EN VIVO GETAFE: Sábado 2 de Octubre.

El día estrella del festival en cuanto a cartel sin duda era el sábado. Traía un poco de todo: algunas de las principales figuras del rap en España, del rock, del folk-rock, del hard-rock y del pop-rock.
Llegar desde Madrid fue difícil, nuestro primer y único día en el festival era ese. Nos perdimos a bandas como Poncho K, Albertucho, Burning, Kaotiko, Reincidentes, Boikot, Nach..., pero era algo que nos podíamos permitir.
A la llegada estaba a la mitad una semi-desconocida, Avalanch, con un heavy metal bastante correcto pero a la que no hicimos demasiado caso, al igual que el resto del público, que retrasaba su entrada al recinto hasta horas tardías.
La cosa se fue animando con el ritmo siempre divertido y las letras reivindicativas de Canteca de Macao, que empezaron a mover a la gente que, como nosotros, no venía por los "pogos" y la violencia de las bandas que cerrarían el escenario 2.
Cuando el flamenco vestido de reggae fue acabando, apareció Evaristo y uno de sus proyectos d.P (después de la Polla), Gatillazo. Una voz histórica del punk-rock español que le daba una dosis de "políticamente incorrecto" a la tarde. Un cuadro de Jesucristo adornando su camiseta, alta cresta amarilla, escupitajos e insultos, todo un espectáculo, a pesar de que el sonido no era muy bueno en mi opinión.
Al "ying" le siguió el "yang", Quique González. Todo lo contrario: pelo largo, cara de bueno, ropa elegante, románticas letras y sus guitarras acústicas, correcto como siempre. Quizá faltaron algunos de sus mejores temas y quiso ser más roquero de lo habitual, pero nunca falla y cada vez le sigue más gente a donde él va.
Tras el parón, lo gamberro volvió con Ilegales. Los monólogos de Jorge Martínez no dejaban títere con cabeza, además de hacer reír. Sonaron muy bien, una de las sorpresas más positivas.
Después aparecieron unos de los grandes protagonistas del día. Empezaba a oscurecer y el escenario 1 se llenó de gente para ver y oír a los Celtas Cortos. Estrenaban disco pero no faltaron todos sus clásicos. Perfección instrumental y vocal y pedida de bis (que no llegó) durante 10 minutos. El climax, como no, se alcanzó con "La senda del tiempo".
Y el bis no había llegado porque Los Suaves ya estaban preparados. La edad no perdona a Yosi y los suyos, y costaba entender las letras, pero cuando llegaban las grandes canciones, el público enloquecía. Más de 60 años que no se le notaron al cantante, no paró de moverse, dando la sensación de ir algo perjudicado. "Dolores se llamaba Lola" cerró a lo grande un buen concierto.
La Cabra Mecánica fue después, más roquera de lo que yo esperaba. Pero ni ellos ni los siguientes, los casi-satánicos y polémicos Soziedad Alkohólika, fueron muy seguidos por nosotros, ya pensando en el verdadero hombre del día. Aprovechamos para ver a los raperos SFDK y Tote King, con mucha afluencia de público en el escenario 3, alejado de los otros.
Conciertos de 1 hora máximo hasta ese momento. Pero Fito apareció, y el tiempo se paró hasta más allá de 2 horas después del comienzo. Maravilloso. Maestro de la guitarra, maestro de las letras, se exhibió y sobresalió por encima de todos. Sin duda el concierto con más público, con mejor sonido y el único con vídeo y luz de verdad "a lo concierto". Lo tocó todo, incluido un guiño a la banda con la que empezó, Platero y tú, mítica del rock urbano español y a la que recordó con "Al cantar".
Con Fito se llegó al culmen de la noche. Aún faltaba Berri Txarrak, banda vasca, de la que apenas oímos los primeros acordes.
Aún faltaba las bandas tributo, que ayudaron a recordar a Extremoduro (De Acero), AC/DC (Powerages) y Guns'N'Roses (Gansos Rosas). Un buen remate para un gran día de música.

miércoles, 13 de octubre de 2010

TELE-BAZOFIA

De un tiempo a esta parte, comandada por los dos capos, italianos ambos, que han traído el estilo desde un país ahogado socialmente, la televisión en este país se ha ido cubriendo de basura hasta alcanzar límites insospechados. Ya la basura le cubre la cabeza pero sigue respirando sin ningún problema gracias a los que se comen todo lo que cae en el montón, que, por desgracia, no son pocos.
El canal emponzoñado por excelencia es Telecinco, con Paolo Vasile, ligado a Mediaset (empresa de comunicación de Berlusconi), al mando. Más de la mitad de su programación diaria se dedica a la telebasura: infinidad de programas, películas autofinanciadas sobre personajes de ese "mundillo" e incontables realities.
Recientemente, han alcanzado, en mi opinión, el culmen de la desvergüenza. El otro día, en una de las pocas veces que me paso por ese canal, vi anunciado un programa, "Desde el más allá", dedicado exclusivamente ha hablar con familiares de famosos muertos y remover todo lo turbio (si hace falta se inventa) de su pasado. Da la sensación de que J.J. Vázquez y compañía son capaces de exhumar el cadáver en directo nada más que por el morbo, ese morbo que al parecer mueve a la gente a conocer de memoria la vida de toreros y tonadilleras, sin siquiera poder decir quien fue Albert Einstein o citar el nombre del ministro de educación. Mi entendimiento como ser humano se escapa a la razón por la que estos programas funcionan en este país, por qué sus cuotas de audiencia son tan altas, por qué un programa tan repetitivo y de tan poco interés social como es Gran Hermano, lleva 12 temporadas en antena mientras otros son retirados a las 2 semanas de emisión. Quisiera saber por qué la gente endiosa a personajes que no han cursado estudios o no tienen conocimientos sobre ningún tema más que sus escarceos con futbolistas o cantantes, o peor aún, que solo por el mero hecho de haber estado encerrado en una casa viviendo en el lujo y haber destacado entre sus compañeros de piso por ser el peor hablado, la más puta (con perdón) o el del miembro viril más destacable se les concede todo, el mayor honor, se les trata en televisión como a los mejores cómicos y periodistas, se les da la oportunidad de entrar en el mundo de la fama, sin haber hecho nada por conseguirlo. Y todos nosotros lo permitimos, no nos importa que ese "tío"/"tía" este viviendo una vida que no merece, seguimos escucharlo decir tacos (eso los que sepan hablar) con una sonrisa, y pensando: "Ojalá yo fuera como él".
Las lista de programas basura es interminable en Telecinco. Antena 3, tampoco se queda atrás, varía más su programación, pero también rebusca entre la inmundicia todo lo que puede, con sus "pseudoperiodistas" acostumbrados a la mentira y el montaje como modo de vida.
Difícil el avance social y moral de la gente inmersos en ese mundo, que ocupa demasiadas horas en nuestras cabezas y que es un tren del que somos maquinistas pero que no queremos parar, nos gusta sentir el viento en el cuerpo, aunque el viento este enrarecido. Él solo no se va a parar.

martes, 12 de octubre de 2010

CUANDO NADA VALE NADA

Es difícil tener motivaciones en estos tiempos, motivaciones reales que de verdad nos muevan a hacer cosas a interactuar, a buscar lo que viene después, a pelear por algo mejor. Se nos venden las motivaciones, queremos llegar al viernes para poder beber, salir por ahí, escuchar esa música que mata los sentidos y nos alieniza. Pasamos 5 de los 7 días de la semana con el fin de llegar al final de ese quinto día y resarcirnos de haber perdido el tiempo, ya sea trabajando o yendo a clase.
La motivación a veces viene en forma de un coche, una consola, un objeto que nos va a proporcionar, o eso creemos, lo que buscamos. También nos dan esa motivación, la tienes en la televisión, en la radio, en los periódicos, poniéndose ante tus ojos y diciendo, yo soy lo que necesitas para sobrevivir una semana más, yo soy tu fin, tu meta. ¿Y cuándo lo tienes? La meta es desgastarlo hasta poder querer otro modelo mejor. Hemos vuelto a gastar el tiempo con la motivación, sin pararnos en cada instante intermedio, en el momento antes de conseguirlo, en el mes o el año que pasas ahorrando. Todo ese tiempo tenía que pasar para que llegará el día del fin.
Yo quiero otra motivación: la del momento, la de la cara, la pierna, el pájaro y el bocado. Quiero que mi motivación sea el segundo en el que estoy, pelear por ese segundo sin pensar en tener que pelear el siguiente, ya llegará, y dependerá mucho de lo que se haya peleado el anterior. Quiero sentir brotar cada lágrima que lloro, disfrutar de los ojos que tengo delante o de la palabra que recibo. Todo es compatible con tener una meta pero yo no quiero vivir para esa meta, simplemente quiero vivir todo lo feliz que sea y probablemente cuando alce los brazos en la meta, mi sonrisa será más amplia y mi satisfacción más plena que los que en ese momento no pueden evitar pensar que se acabó, que sin meta no hay nada, que han perdido el tiempo que haya sido pensando que vivir era llegar a la meta y no dar cada uno de los pasos que te llevan a ella. Mi motivación es que este segundo sea este segundo con todas sus décimas y no que este segundo sea nada más que el previo del siguiente. Como diría Roberto Iniesta: "Para algunos, la vida es galopar un camino empedrado de horas, minutos y segundos. Yo, más humilde soy, y solo quiero que la ola que surge del último suspiro de un segundo, me transporte NACIDO hasta el siguiente". Eso sí, el quería salir y beber (por qué no).